Por qué cambiar de compañeros continuamente en el trabajo es bueno

Por qué cambiar de compañeros continuamente en el trabajo es bueno

Si estás en un trabajo muy dinámico, con una plantilla joven, es probable que cambies de compañeros con relativa frecuencia. La gente joven no tiene tanto miedo a lanzarse, y en la actualidad muchos van de flor en flor buscando las mejores condiciones, sueldos mayores o incluso nuevas experiencias que acumular. De hecho, según algunos estudios de LinkedIn, los millennials no solo cambian el doble de veces de curro que sus predecesores antes de llegar a la treintena, también de oficio en muchas ocasiones.

 

Quizá es por como han cambiado los tiempos y la inserción laboral, pero hay muchas teorías al respecto: algunos ‘culpan’ a los propios jóvenes, alegando que suelen ser inquietos, otros a las empresas, que ahora parecen necesitar mano de obra rápida y reemplazable, y unos terceros al propio sistema, pues ahora los títulos universitarios no garantizan que vayas a encontrar un trabajo fijo en tu inserción laboral, solo un trampolín a futuros ‘curros’.

 

Los millennials no solo cambian el doble de veces de ‘curro’ que sus predecesores antes de llegar a la treintena, también de oficio en muchas ocasiones

 

Por lo tanto, parece inevitable cambiar de compañeros con relativa frecuencia en las empresas. Y, contrariamente a lo que podrías pensar, no es algo malo. Según un reciente artículo publicado en ‘BBC‘, un estudio realizado en la London Business School quería probar esa idea de que la sangre nueva puede ayudar a los equipos: observaron cómo los nuevos, en varias empresas, impulsaban la creatividad, lo que era realmente beneficioso en los entornos en los que se trabaja en grupo de forma continua durante períodos de tiempo prolongados.

 

Lo más interesante de todo es que no hay que pensar exclusivamente en entornos de oficina. De hecho, para el estudio se enfocaron también en la serie ‘Doctor Who’, que lleva un tiempo increíblemente largo en antena: de 1963 a 1989 fue el primer intervalo, y desde 2005 a la actualidad el segundo. Según los investigadores, el factor clave para su éxito fue la frecuencia con la que se presentaban nuevos personajes (e incluso nuevos doctores Who), lo que a su vez está relacionado con el cambio frecuente de ‘showrunner’ (persona a cargo de los elementos creativos y la gestión).

 

Aunque a mucha gente no le gustan los cambios, los estudios insisten en que son necesarios para la buena marcha del equipo. Y ni siquiera dependen de que la persona aporte nuevos conocimientos, sino que su presencia es suficiente, pues el resto de gente tendrá que explicarse cómo se hacen las cosas, lo que a su vez los llevará a pensar sobre el flujo de trabajo y los procesos actuales, ¿conclusión? Eso brinda una nueva perspectiva de hábitos potencialmente obsoletos.

 

No cometas el error de comparar a la persona nueva con la antigua, sino que céntrate en sus valores y puntos fuertes

 

Por supuesto, cuando un compañero nuevo entra significa en muchas ocasiones que uno antiguo se va. Y eso puede ser doloroso. Pasamos más tiempo con ellos que con nuestra familia, amigos o pareja, y es normal establecer relaciones muy cercanas a la amistad, por lo que hay que afrontar una cierta sensación de pérdida cuando alguien con quien pasábamos mucho tiempo se marcha a otra empresa. Por ello, es momento de crear nuevas relaciones con otros miembros y, especialmente, no cometas el error de comparar a la persona nueva con la antigua, sino que céntrate en sus valores y puntos fuertes para que eso te ayude a ti a crecer e incluso a volver a ilusionarte con el trabajo. Somos aves de paso en la vida de los demás, y según los expertos, los trabajadores pueden tener una docena de puestos diferentes a lo largo de su vida. Citando a Bruce Lee: Be water, my friend.

Fuente: El confidencial

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